La directora Carolina Restrepo planteó revisar gastos, contratos y resultados de los programas. La entidad busca orientar el presupuesto hacia sus funciones de atención a niños, niñas y familias.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) prepara cambios en la forma de administrar y evaluar sus recursos.
La directora de la entidad, Carolina Restrepo Cañavera, anunció la estrategia después de la aprobación del presupuesto. Su propuesta contempla revisar gastos, contratación y resultados de los programas que desarrolla el instituto.
La funcionaria denominó este proceso “Renovación del ICBF”. Según explicó, el objetivo consiste en pasar de una gestión concentrada en la ejecución presupuestal a otra que también mida los resultados obtenidos.
El gasto entra en revisión
Uno de los primeros aspectos que plantea revisar la nueva dirección es el uso de los recursos.
Restrepo señaló que el ICBF analizará cuánto gasta, cómo contrata y qué resultados obtiene con esos recursos. También habló de identificar posibles duplicidades y gastos que no aporten al cumplimiento de la misión institucional.
La revisión ocurre en un contexto en el que el Gobierno Nacional ha ordenado examinar la contratación de las entidades públicas y detectar posibles concentraciones, intermediaciones innecesarias y contratos sin suficiente justificación.
La ejecución ya no sería el único indicador
Uno de los cambios anunciados está en la forma de medir la gestión.
La directora sostuvo que ejecutar todo el presupuesto disponible no será suficiente para considerar exitosa una administración. El enfoque planteado busca relacionar el gasto con los resultados que reciben los ciudadanos.
En el caso del ICBF, la entidad señala como prioridades los servicios de atención, el fortalecimiento de los defensores de familia, las instalaciones y la operación territorial.
Este cambio plantea una diferencia entre ejecutar recursos y demostrar su impacto.
Una mayor ejecución presupuestal no necesariamente significa que un programa haya producido mejores resultados. Por eso, la nueva administración plantea fortalecer los mecanismos de seguimiento y supervisión.
Contratación y operación territorial
La revisión también alcanzará los procesos de contratación.
Restrepo había anunciado previamente una revisión de la contratación realizada durante la administración anterior y señaló que, si aparecen posibles irregularidades, los resultados podrían llegar a los organismos de control.
Ahora, la directora plantea que el análisis forme parte de una revisión más amplia de la operación del instituto.
El propósito declarado es identificar recursos que puedan utilizarse de otra manera y fortalecer las áreas directamente relacionadas con la atención a niños, niñas y familias.
¿Qué falta por conocer?
Aunque la dirección del ICBF ya anunció los lineamientos de la renovación, todavía falta conocer qué cambios concretos tendrá cada área.
El anuncio no establece, por sí solo, cuáles contratos terminarán, qué programas cambiarán, cuántos recursos se trasladarán entre áreas o qué estructura tendrá la entidad después de la revisión.
Esos detalles serán importantes para medir el alcance real de la estrategia.
Por ahora, el cambio anunciado está en el modelo de gestión: revisar el gasto, evaluar los resultados y priorizar los recursos destinados a la misión del instituto.
El reto será demostrar cómo esas decisiones se traducen en servicios concretos para los niños, niñas y familias que atiende el ICBF.

