Corantioquia mantiene activo un plan de prevención y monitoreo ante las condiciones climáticas asociadas al Fenómeno de El Niño, escenario que puede generar disminución de las lluvias, incremento de las temperaturas, reducción de los caudales y mayor riesgo de incendios forestales en diferentes zonas de Antioquia.
La estrategia se desarrolla en los municipios que hacen parte de la jurisdicción de la autoridad ambiental y busca anticipar posibles afectaciones sobre las fuentes hídricas, los ecosistemas y las comunidades.
Uno de los principales focos está relacionado con el seguimiento a los caudales de ríos y quebradas y al uso del recurso hídrico por parte de usuarios que cuentan con concesiones de agua. La intención es identificar oportunamente posibles reducciones y promover medidas de ahorro, especialmente en sistemas de abastecimiento que puedan enfrentar mayores presiones.
Refuerzan capacidad para atender incendios forestales
La prevención también contempla la articulación con los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres y el fortalecimiento de los organismos de socorro.
Corantioquia ha reforzado la capacidad operativa de 54 cuerpos de bomberos de su jurisdicción. Además, la entidad reportó una inversión cercana a los $700 millones para la entrega de equipos especializados destinados a la atención de incendios de cobertura vegetal.
Entre los elementos entregados se encuentran equipos de protección personal y herramientas para labores de prevención, control y liquidación de incendios forestales.
La medida cobra especial importancia ante el aumento de las temperaturas y la reducción de las precipitaciones, condiciones que pueden favorecer la propagación rápida del fuego en zonas con cobertura vegetal.
Comunidades participan en el monitoreo del clima
Otro componente de la estrategia está relacionado con Piragua, programa de Corantioquia que promueve el monitoreo comunitario del agua y las condiciones climáticas.
De acuerdo con la entidad, durante 2026 se han realizado 124 talleres de formación y se han entregado 380 lluviómetros comunitarios, herramientas que permiten a las comunidades registrar el comportamiento de las precipitaciones y aportar información para el seguimiento de las condiciones del territorio.
Estos datos complementan la información técnica utilizada por las autoridades para identificar cambios en las condiciones climáticas y tomar decisiones preventivas.
El llamado es a evitar quemas y cuidar el agua
Corantioquia ha insistido en que la prevención no depende únicamente de las autoridades. Administraciones municipales, empresas y ciudadanía tienen un papel fundamental para disminuir los riesgos durante la temporada seca.
Entre las recomendaciones se encuentra evitar las quemas para la preparación de terrenos, reducir el desperdicio de agua, reparar fugas, priorizar el recurso para consumo humano y proteger los nacimientos y fuentes hídricas.
La autoridad ambiental también recomienda implementar sistemas de captación de agua lluvia y mantener los recipientes de almacenamiento debidamente cubiertos para evitar la proliferación de mosquitos.
El llamado se mantiene vigente. En agosto, Corantioquia reiteró la prohibición estricta de quemas agrícolas ante el riesgo de incendios forestales asociado al Fenómeno de El Niño.
Prevención para proteger el territorio
La directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda González, ha señalado que la preparación anticipada es una de las principales herramientas para reducir los impactos sobre las fuentes hídricas, los ecosistemas y las comunidades.
Mientras evolucionan las condiciones climáticas del océano Pacífico y sus posibles efectos sobre el territorio colombiano, la autoridad ambiental mantiene el llamado a fortalecer las medidas de prevención y a evitar acciones que puedan desencadenar incendios.
Para Antioquia, el reto no solo está en responder ante una eventual emergencia, sino en reducir desde ahora los factores que pueden aumentar la presión sobre el agua, los bosques y los ecosistemas durante los periodos de menor precipitación.

