El municipio avanza en la búsqueda de la certificación educativa mientras incorpora experiencias internacionales para replantear sus prácticas pedagógicas y ampliar los espacios de aprendizaje.
Marinilla está intentando llevar su discusión educativa más allá de las aulas.
El municipio adelanta el proceso para obtener la certificación en educación que le permitiría asumir mayores responsabilidades en la administración del servicio educativo. Al mismo tiempo, abrió una línea de cooperación internacional con Francia para revisar experiencias y metodologías que puedan incorporarse a sus instituciones.
El anuncio se conoció durante el Foro Educativo Municipal, realizado el 2 de octubre, con participación de docentes, autoridades y expertos.
Más que un intercambio académico, el proceso plantea una pregunta de fondo: ¿Qué modelo educativo quiere construir Marinilla para los próximos años?
La certificación cambiaría el papel del municipio
Marinilla informó que ya adelantó los estudios necesarios y que hace cuatro meses solicitó ante la Secretaría de Educación de Antioquia y el Ministerio de Educación Nacional continuar con el trámite correspondiente.
La certificación no es solamente un reconocimiento administrativo.
El Ministerio de Educación explica que acompaña los procesos mediante los cuales los municipios buscan asumir competencias educativas. Para obtenerla, las entidades deben acreditar condiciones relacionadas con planeación, establecimientos educativos, personal e institucionalidad.
Esto significa que, si el proceso llega a buen término, Marinilla tendría un papel más directo en la gestión de su sistema educativo.
Por eso, la discusión no se limita a mejorar colegios o desarrollar nuevos programas.
También implica fortalecer la capacidad municipal para planear, administrar y evaluar la educación.
Francia como laboratorio de experiencias
En paralelo, Marinilla ha encontrado en la cooperación internacional una forma de conocer otros modelos.
La alianza con Coredi permitió que docentes y directivos participaran en una inmersión formativa en Francia. Allí conocieron experiencias relacionadas con innovación educativa, metodologías de enseñanza y nuevas formas de entender los procesos de aprendizaje.
El intercambio también contó con la participación de Nelson Vallejo Gómez, inspector general del Ministerio de Educación y Ciencia de Francia, quien estuvo en Marinilla durante el foro.
Uno de los conceptos planteados durante el encuentro fue ampliar el aprendizaje más allá del salón de clase.
La idea supone conectar la educación con otros espacios del municipio, las familias y la comunidad.
No se trata, por tanto, de trasladar automáticamente un modelo francés a Marinilla.
El reto está en determinar qué experiencias pueden adaptarse a las condiciones locales.
Diez sedes y más de $5.000 millones en infraestructura
La apuesta educativa también tiene un componente físico.
La Administración Municipal reportó intervenciones en 10 sedes educativas, con inversiones superiores a $5.000 millones.
A esto se suma el Programa de Alimentación Escolar, que atiende a cerca de 5.500 estudiantes, según las cifras presentadas durante el foro.
El municipio también reporta semilleros de investigación y la Cátedra Ciudad de Marinilla.
Son iniciativas diferentes, pero apuntan hacia una misma discusión: cómo combinar infraestructura, alimentación, formación docente, investigación y participación para mejorar las condiciones en las que aprenden los estudiantes.
De los colegios a una ciudad que aprende
Marinilla también plantea una aspiración de mayor alcance.
El municipio busca avanzar hacia el concepto de ciudad del aprendizaje y aspira a ser reconocido por la UNESCO dentro de esa perspectiva.
Sin embargo, hay una precisión importante.
La pertenencia a la Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO requiere un proceso formal de adhesión. Las ciudades deben adoptar sus orientaciones, presentar una solicitud y posteriormente reportar avances. La próxima convocatoria para nuevos miembros está prevista para 2027.
Por eso, hablar de Marinilla como una ciudad del aprendizaje debe entenderse actualmente como una aspiración y una ruta de trabajo, no como una condición ya reconocida por la UNESCO.
La propia organización plantea que una ciudad del aprendizaje debe generar oportunidades educativas durante toda la vida y en diferentes escenarios: escuelas, familias, comunidades, espacios públicos y entornos digitales. También exige seguimiento y financiación sostenible.
El verdadero desafío está después del intercambio
Viajar a Francia puede abrir nuevas perspectivas.
Pero el impacto de una experiencia internacional no se mide por el viaje.
Se mide por lo que llega después a las aulas.
El desafío para Marinilla será convertir esas experiencias en prácticas que puedan sostenerse en sus instituciones educativas y responder a las necesidades de sus estudiantes.
También tendrá que demostrar que la búsqueda de la certificación se traduce en mayor capacidad institucional y mejores resultados.
Ese proceso requiere más que infraestructura.
Necesita docentes con herramientas, seguimiento a los aprendizajes, participación de las familias y capacidad para evaluar qué funciona y qué debe modificarse.
Una apuesta que todavía está en construcción
Marinilla tiene hoy dos procesos relacionados, pero diferentes.
Por un lado, está la búsqueda de la certificación educativa ante las autoridades competentes.
Por otro, la cooperación internacional y la aspiración de avanzar hacia el concepto de ciudad del aprendizaje.
Ambos caminos pueden encontrarse en un mismo propósito: ampliar la manera en que el municipio entiende la educación.
La discusión, sin embargo, apenas comienza.
El siguiente paso será conocer si las experiencias estudiadas en Francia logran convertirse en acciones concretas dentro de los colegios y si el municipio consigue completar las condiciones necesarias para asumir mayores competencias educativas.
En educación, el verdadero resultado no está solamente en el anuncio de una alianza.
Está en lo que finalmente ocurre con los estudiantes cuando esas ideas llegan al aula.

